La revisión de la concepción socialista se enfila desde la Argentina, así, abre el espectáculo un testimonio de Teresa Cura, quien estuvo afiliada al Partido Socialista en los setentas. Nos presenta una viñeta histórica del partido socialista desde sus adentros, de gente como ella que vivió el sueño del nuevo hombre en la nación suramericana, gente que creyó en el ideal de transformar al estado en una organización de redistribución de la riqueza en busca del bien común. Este sueño se barniza con las historias de vida de los poetas rusos Vladimir Mayacovsky y Anna Ajmatova, y con la música popular rusa. Es una puesta que podría calificar de teatro collage, se permite mezclar momentos cuasi oníricos muy diversos y que normalmente no constituyen una obra histórica. Las canciones en ruso, el testimonio de Teresa, las escenificaciones de la vidas de los poetas, de las vidas de las hijas del Zar, de las cantinas literarias en San Petersburgo y en Moscú, todos estos elementos se unifican bajo la orgánica poética de Helena Tritek, ningún elemento se percibe fuera de su sitio. La libertad con la que se teje la diversidad de escenas brinda un evento escénico poliforme pero denso, el ambiente se transmite a toda la sala, cuando nos hablan de Lenin y de su grandeza, nos entusiasma el ser parte de esa turba que escucha a los poetas; ese entusiasmo onírico que nos envuelve es el espacio donde nos enamoramos del brío político poético de ambos poetas. ¡Qué placer apasionarse por una causa justa! Esa es la sensación que se desborda de la escena, aun cuando se duelan de la muerte de la familia del Zar, lo cual sin duda, fua una alegría para la revolución. La poesía de Mayacovsky y Ajmatova nos rodea y no nos deja escapar, mil veces nos hará explotar el pecho la palabra del poeta.
Cielo Rojo - dirigida y orquestada por Helena Tritek - Patio de actores - Bs As - Octubre