domingo, 19 de abril de 2009

La Pesca

Bartis, uno de los top five -o top three, dependiendo con quién uno charle- del teatro off porteño. Al llegar al lindo espacio -sportivo teatral- uno se va dejando relajar y entrar en esa disposición a la ficción que accede a la teatralidad. Dan sala, nos acomodamos y rápidamente se van las luces para iniciar untrayecto sonoro que nos lleva de la mnao a la historia a contarse. La anecdota que tenemos frente es fuera de lo común (grupo imposible de tres hombres que se reunen a pescar en un accceso subterráneo al río entubado, el arroyo maldonado, que atraviesa BsAs) y desde esa cualdiad de fuera de lo común nos brindan una sencilla secuencia de sucesos que intenta, ser un emblema. La pesca, sólo el pretexto para que los tres hombres se reunana a hablar de lo que verdaderamente les importa, el amor, la salvación de la propia cotidianidad, la soledad, en fin, la pesca -suponemos que la metáfora sería esa. Cada personaje vive atrapado en sus deseos, y en sus recuerdos, cada vez que un personaje se expone nos acerca más a su miseria. El tono actoral es ligeramente cómico, sin ser fársico, pero buscando exponer la decandencia de los personajes desde el rídiculo de sus historias. Al tiempo que nos compenetramos con sus historias nos alejamos de ellos desde ese humor, una puerta de entrada y una de salida. La anecdota acaba bruscamente y de una de forma imposible también. El final parece efectista, pues la historia no tenía salida y se le forma una manera de cerrar la energía del espectáculo que podría ser una protesis. Sin embargo pasa desapercibida en el momento y nos sorprende, pero tras una cena o de menos un tiempito, nos damos cuenta que fue una salida artificiosa y forzada, que la historia no era suficeinte por sí misma y se le otorgó ese final desde la caprichosa mano del autor.

Ricardo Bartis - Sportivo Teatral - La Pesca